Esta primavera me decidí a experimentar con los girasoles en el huerto. Nunca se me han dado bien en el patio, quizá por falta de horas de sol o de tierra. En los maceteros, por grandes que sean, siempre me quedan raquíticos y les atacan multitud de enfermedades, sobre todo los hongos.
Tenía un sobre de semillas y enterré algunas en el huerto, sin mucho éxito. Este es un problema que tengo en la parcela... las semillas no logran germinar o si lo hacen, las incipientes plantitas son inmediatamente devoradas por caracoles y demás bichos.
Así que puse algunas pipas en vasitos de yogur (como hago normalmente) y las dejé crecer un poco en el patio de casa.
Cuando tenían más o menos 4 hojas verdaderas las llevé a la parcela y desfondé los vasitos de yogur con unas tijeras, antes de enterrarlos. Lo hice así por proteger un poco más las raices y evitar que se tronchasen. Les dejé una separación de unos 30 cm entre plantas y rapidamente comenzaron a crecer y engrosar los tallos. Son plantas supervigorosas y en poco tiempo (unos 30 dias) los pequeños capullos aparecieron, estando aún muy bajitas y crecian al mismo tiempo que el resto.
Han llegado a estar muy altas... algunas sobrepasaron el metro y medio con creces y fué entonces cuando las flores empezaron a abrir, conviertiendo la huertita en un sitio mucho más decorativo y agradable.
Puse 8 plantas y solo una se malogró, las demás han dado unas hermosas corolas tupidas de pipas, algunas de tamaño considerable. Esperé a que las hojas se pusieran mustias y secas, cosa que ocurre al mes aproximadamente de que abran las flores. Hablo por mi experiencia y con este clima sevillano que, este verano, ha sido achicharrante.
Supongo que en otras regiones la cosa cambiará bastante.

Luego, hemos ido tostando las semillas según hemos necesitado o nos ha apetecido.
Hemos probado a tostarlas en horno y en sarten, me quedo con esta última y el sistema de La huertina de Toni.
Riquísimas!!
Se conservan bien en un tarro bien cerrado así que no habría problema en hacerlas todas a la vez, pero nosotros preferimos tostarlas en varias tandas, por aquello de tomarlas recien hechas.
Si teneis un trozo de tierra o macetohuerto no dudeis y sembrad girasoles. Son preciosos y se disfruta mucho cuidándolos, preparándolos y degustando sus ricas pipas. Sobre todo si teneis ayuda en la cocina como yo.
Hasta la próxima entrada!
4 comentarios:
Ya tenía gana de que volvieras
Qué hermosura A mí me encantan los girasoles y los tuve en el arriate de la playa, pero siempre se comportaron como los que describes en el patio. Nunca nunca pude tener flores sanas y grandes. No soy aficionada a las pipas, pero un buen jarrón de esas flores...!
Gracias Mª Carmen!
Solo por bonitos merece la pena plantarlos... aunque creo que también hay de tipo ornamental y supongo que serán menos bastos. Nosotros tampoco somos compradores de pipas peeero...cultivadas por nosotros y hechas en casa tienen su gracia.
No, no: los bonitos son los tremendos. En Holanda los venden en verdaderos haces cortados con poco tallo y un jarrón de ellos ilumina por sí solo cualquier ambiente
Ah! La prepración de las pipas es màs compleja de lo que hubiera creído. Tienes que darme a probar
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